Dudas Pop

Álbum: Dudas Pop

Autor: Andrés Sudón

Año: 2016

Cuando uno duda espera que la certeza ajena resuelva ese estado de desiquilibrio decisivo. Y cuando uno está seguro en lo que hace, a veces, en ese paso firme, provoca dudas en las personas de alrededor. En la primera escucha de Dudas Pop de Andrés Sudón pensé que el título se debía a las dudas que él hubiera podido tener en la composición, sobre todo en cuanto a musicalidad y sonidos que adornan y completan las canciones. A partir de la segunda escucha he sido yo el que ha empezado a llenarse de dudas. Dudas Pop, un disco en el que ocho de sus diez canciones fueron compuestas en los talleres de creación del Micro Abierto de Libertad 8, es para mí una sesión de fuegos artificiales. Sonidos, a veces inverosímiles, coros y colaboraciones (tanto musicales como de voz) hacen que las canciones exploten en el cielo de mil maneras y con mil colores… pero tras esos fogonazos que iluminan y llaman nuestra atención está la mecha y la pólvora: que son la guitarra certera que sujeta las canciones y unas letras magníficas en cuanto a forma y fondo. Andrés Sudón escribe para reflexionar, presentar sus dudas vitales, y para hacernos reflexionar, y hacernos dudar, a quienes lo escuchamos. Y aquí van mis  dudas… pop.

Dudas Pop cuenta con las colaboraciones de Marta Plumilla, Ma Fée, Gabriel Vidanauta, Juan Fernández Fernández y Javier Álvarez. La canción Subirá abre el disco con sonidos de cremalleras y el eco de unos pies que suben una escalera, pero es el arpegio de la guitarra el que hace que el texto se estire, suba y se eleve en nuestro oídos. Las dudas sobre la satisfacción de un deseo en soledad me asaltan al escuchar Subirá. Con un guiño a grandes maestros de la canción de autor como son Aute, SabinaSerrat, Andrés Sudón, tras los fragmentos de Dos o tres segundos de ternura, Corre dijo la tortuga y Hoy puede ser un gran día, se pregunta cómo , en la canción ¿Cómo?, cuidarse de si mismo en una gran letra (la primera estrofa es maravillosa: “¿Cómo cuidar de mí si siempre me pongo en peligro, como aquel lago que al sol, voló, quedando vacío?”). Comparto en mis dudas esa pregunta.

“En el corazón de todo hombre existe un vacío que tiene la forma de Dios” dijo una vez un científico francés. Y quizá en torno a esa frase de Blaise Pascal, o quizá sin tener nada que ver con ella, Andrés Sudón, con la colaboración de Javier Álvarez, nos ofrece una canción, para mí de las mejores del disco, llamada ¿Dios? en la que canta “Me falta humildad, señor. Gracias al yo hay Dios”. ¿Los hombres crearon a los dioses para, en esa creación, creerse dioses en sí mismos?. Esa es la duda, no sé si pop pero sí duda, que me plantea Andrés Sudón con su canción ¿Dios?. ¿Quién tiene la culpa y quién tiene la solución? La sonora ¿La culpa?, con los coros que se van enredando en ella como un rosal sin espinas, nos plantea esa duda.

La infancia es mi patria dijo el poeta, y a ella vuelvo, con la duda de si celebrar o maldecir el paso del tiempo, con la maravillosa No sabemos. “Meto dentro de un triángulo equilátero la esfera del amor universal” canta Andrés Sudón y una voz infantil le responde que eso no se puede hacer. ¡Claro que se puede hacer! Todo se puede hacer en No sabemos porque está escrita desde la imaginación más intrínseca al ser humano y desde la consciencia de las limitaciones del mismo. Viajes, que surge del poema homónimo del poeta José Miguel González, esta exenta de los sonidos que adornan el resto de canciones del disco pero goza de una interpretación musical perfecta de un buen poema. En la canción Primavera van goteando notas musicales, coros de Marta Plumilla, y frases hermosas que hacen de esta canción un tema muy emocionante creándome así la duda entre dónde empieza belleza a ser cotidiana y dónde acaba lo bello de lo cotidiano.

La duda del nacionalismo o del patriotismo. La duda del ser y del arraigo. La duda de la pertenencia a algo y la de darse cuenta de lo azaroso que es la geografía del nacimiento. ¿España?, con un aire a marcha marcial y una brisa de himno podrido, es todo un ejercicio de reflexión y de desequilibrio en la idiosincrasia particular. ¿España? me plantea dudas que ya tengo resueltas desde hace mucho tiempo. Negro, como el propio nombre indica, es la canción más oscura y a la vez con más cambio lumínico (musicalmente hablando) de todo el disco. Con un contraste musical y de interpretación entre lo profundo de la estrofa y la explosión de color del estribillo Negro es una canción con mucha fuerza que nos lleva a la obra maestra de este disco: Personas. La última canción de Dudas Pop me plantea la mayor duda de todas las dudas que he tenido con las demás canciones. ¿Me gusta más Personas que las demás canciones? ¿Me gusta más Personas que por ejemplo el tema ¿Dios? que tanto me transmite? Y con Personas mi duda sí que es una duda pop. Porque Personas, entendiendo el disco como esa sesión de fuegos articifiales que decía al principio, es la traca final. Ese conjunto de explosión que hacen día de la noche y hacen de lo estético anarquía de luz y de emoción. Personas es el discurso de Andrés Sudón hacia la humanidad (“hablar en privado con la humanidad”) y es un tema que queda fuera del ranking de buenas canciones porque está por encima de ellas. “De sembrar dudas en mis desiertos de conformidad” canta Sudón y me deja con Dudas Pop mirando al cielo, con la retina llena de destellos, y me revuelve, con dudas, también mis desiertos de conformidad.

El disco Dudas Pop se distribuye en los conciertos de Andrés Sudón. El mismo artista se lo hace llegar a los asistentes, y a quien se lo pida, a través de e-mail. Con su autorización previa comparto con los lectores de El corazón al viento el enlace de descarga de Dudas Pophttps://drive.google.com/file/d/0B8OWIKJ92Dg_S09MWFR6cnBtX1k/view

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