Inicio Blog Página 196

Chavela Vargas en Concierto | Sala Caracol (Madrid) – 01.05.1993

Hoy se cumplen 3 años desde que Chavela Vargas decidió que era momento de volver a beber junto a José Alfredo Jiménez en la cantina del parnaso. Con la amargura que posaba sobre su lengua cada vez que cantaba una ranchera, Chavela se fue, no sé si del infierno al cielo o del cielo al infierno, dejándonos abandonados y deambulando sin rumbo de la misma manera que ella salía del Tenampa cuando éste cerraba sus puertas bien entrada la madrugada. Estamos condenados a tener sus discos como el que tiene un revolver cargado que en cualquier momento se dispara y su munición atraviesa un corazón. Y es que escucharla nos hace daño porque es un viaje a todo lo que tuvimos y hemos perdido. Pero al mismo tiempo cuando su voz rasga nuestro recuerdo, porque la canción mexicana es el recuerdo de un presente, un escalofrío de alegría nos recorre el pecho y uno sólo quiere brindar, con tequila, por el alma de Chavela Vargas.

Comparto un vídeo maravilloso que he encontrado por youtube con un concierto en la madrileña Sala Caracol el 1 de mayo del año 1993. En el vídeo, perteneciente a un programa de TVE-2, además podemos disfrutar de reflexiones de Chavela, un speech de Pedro Almodóvar, y las palabras del presentador del programa televisivo que introduce el vídeo. De éstas quiero resaltar cuando se dice de Chavela Vargas lo siguiente: «[Chavela Vargas es una] sacerdotisa de lo sublime, […] que logra en cada actuación alcanzar la música fugitiva del tiempo y de lo invisible. Hace sonoros la soledad y el silencio como sólo alcanzan a hacer los santos, los místicos y los poetas.»

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=-CoaZSggeSI&w=420&h=315]

En el vídeo se hace referencia a unos versos («cristal de soledad, sol de agonías […] la fiel memoria y los desiertos días») del poeta argentino Jorge Luis Borges. Comparto a continuación el poema, soneto, que los contiene:

Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines. Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,

cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
la fiel memoria y los desiertos días.

Nadie pierde (repites vanamente)
sino lo que no tiene y no ha tenido
nunca, pero no basta ser valiente

para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
y te puede matar una guitarra.

 

Ismael Serrano en Circo Price (15 julio 2015)

Artista: Ismael Serrano

Lugar: Circo Price (Ronda de Atocha 35, Madrid)

Fecha: 15 julio 2015

«¿Qué hiciste en mi ausencia? Dime que te acordaste de mi» canta Ismael Serrano a su ciudad en la canción Vuelvo a Madrid. Y es que Madrid tiene mucho que contar de todo lo que ha pasado en la ausencia del cantautor vallecano, que este pasado 15 de julio volvía a presentar su disco La llamada en el Teatro Circo Price dentro de la programación de los Veranos de la Villa. Pero a la vez Ismael tenía mucho que contarle a Madrid en un concierto que terminó siendo sorprendente y maravilloso.

Ismael Serrano en el Circo Price de Madrid el 15 de julio de 2015
Ismael Serrano en el Circo Price de Madrid. El 15 de julio del 2015.

El pasado 15 de julio, pasados unos minutos de las 21.30h, ante un Price casi lleno Ismael Serrano subía a las tablas del antiguo circo para ofrecer el primero de sus dos conciertos en la capital. El artista con un aspecto un tanto rockero (guitarra eléctrica al hombro y vestido con ropa oscura) y dinámico (con un micrófono de nuca), sin tener que estar atado a la cadena invisible de un pie de micro, tomaba por asalto el escenario ante los aplausos del respetable. Ismael Serrano estaba dispuesto a ofrecer una imagen diferente a la de cantautor solemne y estático con la que se le ha estigmatizado durante años y años; y así lo hizo tanto en actitud como en el espectáculo audiovisual que rodeaba a sus canciones, y por supuesto también musicalmente ofreciendo los temas del disco de La llamada (cuyas músicas y ritmos van de la cumbia al son cubano pasando por candombe y bachata) mezclados con temas de discos anteriores revisados e interpretados con nuevas sonoridades y colores.

Si el disco La llamada sorprende, la puesta en escena del autor de Vine del norte en esta gira es más que sorprendente. Un espectáculo audiovisual maravilloso, con una pantalla que precede al escenario sobre la que se proyectan imágenes que complementan la parte musical del concierto, hace de la oportunidad de ver en esta gira a Ismael Serrano una experiencia única. El cantautor nos tiene acostumbrados en sus recitales a hablar entre canción y canción, a contar historias que introduzcan los temas, a elaborar un pequeño cuento compuesto por pequeños relatos a lo largo del concierto, pero en esta gira todo eso deja paso a las imágenes y al juego de luces que se proyectan sobre el escenario, aunque también hay tiempo para disfrutar de algunas de las historias que Ismael inventa y cuenta como nadie.

Entre el repertorio del espectáculo que Ismael Serrano ofreció en el Circo Price pudimos disfrutar de canciones del disco La llamada (Absoluto, Pequeña Bachata Mediterránea, El día de la ira, Rebelión en Hamelín, Éramos tan jóvenes, La casa y el lobo, Quisiera, La llamada, Te ví), así como canciones de discos pasados renovadas en ritmos y músicas (por ejemplo la maravillosa versión de Ultimamente a ritmo de samba), versiones de otros artistas (el poema Érase una vez de José Agustín Goytisolo que musicó Paco Ibañez y Peces de ciudad de Joaquín Sabina) y grandes éxitos que aunque uno los escuche un millón de veces aún estremecen y hacen temblar el epicentro del sentimiento (Papa cuéntame otra vez, Vértigo, Cien días, Amores imposibles, La extraña pareja).

Madrid siempre se acuerda de Ismael Serrano, y así con cariño lo acoge cada vez que toca aquí, pero es que el artista vallecano se hace querer y añorar. Si Madrid se reinventa a si misma cada día y mira al porvenir en los ojos de sus habitantes, Ismael Serrano no para de sorprender y de demostrar porqué es uno de los mejores cantautores de la historia, y a la vez mira a los ojos a su público buscando en sus pupilas las respuestas a la cuestión del porvenir. Ismael es pasado, presente y futuro. Una certeza. Un placer. Una llamada que nunca comunica y siempre tiene las palabras que uno necesita para reconciliarse con el mundo.

==============================================================================

Escuchar el disco La llamada en Spotify

Leer una reseña del disco La llamada  aquí

La llamada

la_llamada

Álbum: La llamada

Autor: Ismael Serrano

Año: 2014

 

En una de esas tardes, por ejemplo de domingo, que uno se encuentra encerrado en casa perezoso, con los ojos entreabiertos y el sueño acechando, con la misma vaga vitalidad que tiene una hoja seca del otoño cuando baila con la brisa por el sueño del parque. En uno de esos momentos en que uno teme que le venza la tristeza y que sabe que necesita un revulsivo para levantarse y gritar, y bailar, y reír, y ver y disfrutar la poesía que se encierra en la cotidianidad. En un lugar del tiempo del que uno sólo puede salir si suena el teléfono, si la llamada de un amigo consigue hacerte escapar de la pereza, abrir los ojos de par en par y que el sueño que acechaba deje paso al verbo soñar sempiternamente presente en el interior de un alma revoltosa. Una llamada de un amigo que nos cuente las historias vividas, que nos plantee dilemas irresolutos y nos traiga vientos ajenos que amainen la quietud de nuestras soledades. Una llamada de un amigo que te haga levantarte, gritar, bailar, reír y sobre todo disfrutar de la poesía que encierra la vida.

Ismael Serrano publicaba a finales del año 2014 el disco La llamada. Un trabajo que emana versos hermosos y mensajes comprometidos, ambos colores tan usuales en el lienzo de la voz del cantor que nos eriza la piel cada vez que entona Papá cuéntame otra vez. Un álbum repleto de sonidos transoceánicos, poco habituales hasta ahora en la música del cantautor vallecano, como cumbia, candombe, bachata o son cubano. Es La llamada, cuyo título hace referencia al ritual de percusión por el en Uruguay las gentes son llamadas a salir a la calle a enrolar la celebración de Don Carnal, un disco especial en la discografía de Ismael Serrano. Es La llamada una mezcla entre buenos versos, mensajes comprometidos (fotografía del paisaje) y ritmos latinoamericanos. Buenas muestras de lo primero, los impecables versos y las letras cuidadas que tienen más de poesía que de canción, son Absoluto (“labios como espadas” que diría algún poema de Vicente Alexandre), Éramos tan jóvenes, el desgarrador y reflexivo Ahora que te encuentro, la alegría del más que buen tema Quisiera y el autorretrato, una canción de amor -quizá un mensaje lanzado a la descendencia-, que abre el disco: Apenas se nada de la vida. Siguiendo en esta línea de poesía cantada está el tema Mi problema, basado en un poema del poeta y padre Rodolfo Serrano, que tiene el lujo de contar con la colaboración de Natalia Lafourcade.

Decir que Ismael Serrano es un cantautor comprometido es como decir que el agua quita la sed: una obviedad y a la vez una necesidad. El autor de Vine del norte siempre ha sido un cronista de su época, la poesía es la conversación del hombre con su tiempo que diría Antonio Machado en boca de Juan de Mairena, y por ello Ismael ha cantado y canta a las injusticias del mundo que nos azotan el corazón. Buen ejemplo de ello, en este disco La llamada, es el tema La casa y el lobo, que jugando con el cuento tradicional del lobo y los tres cerditos habla de los desahucios que tristemente copan la actualidad del país, el estado español, que cada día nos defrauda más y más. También el son cubano Rebelión en Hamelín guiña, con acordes y versos, el ojo a esa masa dormida que es la población y la invita a la insurrección y a la rebelión.

Y decía que otra de las piedras angulares del disco, junto a los buenos versos y a la denuncia social, era la música venida del otro lado del océano: la cumbia, la bachata y el candombe. Te ví, con unos maravillosos vientos, es una maleta, facturada en el aeropuerto del amor, cargada con las postales de tantos viajes. Candombe para no olvidar habla, con ritmos del allá, del desamor y de la necesidad de reponerse ante él. Pequeña bachata mediterránea le invita a uno a bailar las calles de un pueblo costero, con sol y alegría veraniega, junto al brazo de una muchacha hermosa. Pequeña bachata mediterránea es un alegato a disfrutar de la vida y enamorarse de unas pupilas que sonrían a la risa que sólo la pasión puede provocar. Y el tema que da título al disco, La llamada, engloba, desde mi punto de vista, el resumen de esto disco: buena letra, denuncia social y ritmo de ultramar que invita a saltar, gritar, bailar, reír y saber que la vida fue un ensayo hasta ahora y hay que salir a la calle a saltar las olas y que la propiedad del cielo (con su libertad intrínseca) cambie de bando.

La llamada es un disco maravilloso pero a la vez es el grito de auxilio que tantos ahogados necesitamos para encontrar la alegría, y la rebelión, que este vida a ratos a nuestros ojos esconde.

 

==============================================================================

Escuchar el disco La llamada en Spotify