Entrevista a Pablo Sciuto

En la patria que es la vida, y sobre todo la patria que es el disfrute por vivir (y la música sabe mucho de eso), hay leves fronteras que nos invitan a gozar de los salvoconductos -ajenos a la burocracia pero intrínsecos a la conversación- que se sellan con la calidez del tampón de los momentos. Y así lo digo tras disfrutar de unas horas de charla, y de escucha de canciones, en el Estudio Casa Sonora de Pablo Sciuto. Con el músico de sangre uruguaya, piel gaditana y mirada de Lavapiés, pude cambiar unas palabras sobre su recientemente publicado nuevo álbum Fronteras. Comparto con los lectores de El corazón al viento la entrevista con Pablo Sciuto.

Para mí lo más importante es lo auténtico y eso es lo que voy a seguir buscando y lo que en Fronteras he querido reflejar.

ElCorazónAlViento: Pablo, las fronteras dividen territorios aunque todo sea la misma tierra donde vivir… Con esto quiero decir: ¿Es este disco tu nuevo disco Fronteras una división entre tus territorios, entendiendo como territorios cada uno de tus discos anteriores, o una extensión de la tierra donde has vivido, vives y vivirás? ¿Qué es Fronteras?

PabloSciuto: Fronteras surge porque a Pablo Guerrero, que es un artista que admiro mucho no sólo por su música sino sobre todo por su poesía ya que yo creo que es el poeta más importante de lo que se llama poesía con canto, le propuse hacer algo juntos. Y hay una canción en este disco que se llama Fronteras, un tema de mi amigo Leo Mínax, en la que aparece el alegato “las nubes no tienen que respetar fronteras, no tienen aduana, no tienen pasaporte… pueden vagar de cualquier manera”. Esa letra tan concreta me dejó picando porque de una manera muy simple, con unas metáforas muy bonitas y sencillas, era muy directa; y entonces  en algún momento le propongo a Pablo que hagamos algo juntos y ese algo, que era una serie de conciertos se llamó Fronteras. En los flyers de esos conciertos con Pablo Guerero aparecía una frontera… una delgada línea que estaba entre la canción y la poesía. Esa frontera realmente era una frontera imaginaria porque yo creo que las fronteras entre la poesía y la canción realmente existen; en el sentido de que siempre se asocia la poesía y la canción como hermanadas, pero realmente hay un interior en eso que es muy diferente, y que muchas veces cuando se mezcla termina pudiendo perjudicar, a veces embellece como en el caso de Paco Ibañez o por ejemplo en Pablo Guerrero que tiene una frontera clara entre su música y su poesía. Me parecía interesante esa frontera entre la palabra y la canción. Y yo mismo ahondé en esa frontera y lo uní con la frontera de lo que estaba pasando en Cataluña o incluso con las fronteras que yo veía en Lavapiés, porque llevo tocando muchos años con músicos callejeros del barrio, y que se han visto hace poco en los disturbios que han ocurrido. Y con todo ello yo hice este Fronteras… hice como un collage de todo ello.

 

La simpleza es lo más potente

 

ECAV: Es Fronteras un disco en directo, el primero de tu carrera, y me intriga el formato del mismo: guitarra y percusión. No hay en este álbum grandes despliegues musicales, ni una gran banda ni tan siquiera invitados que son estos tres elementos bastante usuales en los discos en directo. ¿Por qué te decantaste por este formato tan íntimo?

PS: La historia es que hay un disco de Gustavo Pena El Príncipe, que es un autor uruguayo que se está empezando a conocer acá porque se le está haciendo algunas versiones como por ejemplo la de Como que no de Manu Chao, que se llama El recital, y esto no se lo dije a nadie, pero para mí es como un Bob Marley a la latinoamericana… algo como muy visceral… muy orgánico. El tipo da un concierto que se le graba y es un recital cargando, sacando todo el corazón y la fusa, y eso a mí me llegaba. Hay otro concierto que me mataba de Lenine, Lenine In Cité, que es en la Ciudad de la música en Francia que está con Yusa al bajo y con el percusionista, que en paz descanse, Ramiro Musotto (que era un musicazo argentino que tocó hasta con Chico Buarque) y que yo lo sentía muy sencillo musicalmente pero con mucha raíz. Y dije yo quiero tejer una versión en directo porque creo que es la mejor manera de mostrarme. Me parecía que tenía que alejarme del mundo de invitados, del mundo de músicos, porque para hacer este tipo de directos tienes que tenerlo todo muy atado ya que puedes quedar en una horterada. También puedes quedar en un vacío total con guitarra y voz, y por lo tanto era un acierto acompañarse de la percusión de Pedro Supatto (que fue percusionista de Concha Buika durante un tiempo… el primer percusionista de Buika) y es un músico muy bueno con el que venimos tocando juntos desde hace mucho tiempo, ya que él entiende las canciones como si fueran suyas pero de una forma muy visceral porque él toca de una forma muy pura como si fuera un gitano en un tableo. Eso es la pureza. Y entonces conectó todo y dije la simpleza es lo más potente. Y eso es Fronteras.

 

ECAV: Has nombrado a Gustavo Pena, del que haces una canción, y es también cierto que en este disco Fronteras haces además un cover de Spinetta. Y además hay otro tema, Dinámica fluvial, que ya habías publicado en un trabajo anterior llamado Variadas emociones, que está decicado a Ceratti. Ya no sólo la referencia al disco El recital de Gustavo Pena El Príncipe, sino que en Fronteras incluyes estas referencias citadas a artistas… ¿Necesitaban salir y estar en el repertorio o o simplemente cuadraban en el tracklist?

PS: En Variadas emociones había una necesidad de ofrendar a las emociones que yo tenía dentro y por lo tanto me parecía bonito homenajear a esas emociones como el almanaque de la gente que me marcó. Pero no lo hice como se hace un homenaje por tener los créditos de homenaje… porque eso te puede dar visitas… pero yo hice el homenaje por lo visceral que yo siento. Spinetta era indudable, El Príncipe ni te digo porque le conocí e incluso le grabé un disco en su casa, El Príncipe era un personaje muy interesante y entrañable y querido, y en el caso de Ceratti es porque me mata Ceratti. Para mí Gustavo Ceratti es el mayor compositor a nivel del pop latino… yo escuchaba Humor amarillo que me volaba la cabeza -es mi disco de cabecera-y yo quería regalar mis emociones. Y en Fronteras había un recular… el decir tengo estas canciones mías y las quiero meter en este directo, pero también quiero ofrendar a dos personas a las que dediqué el disco La piel y la huella que es un disco que yo dedico a Gustavo Pena y Luis Alberto Spinetta. Esos dos artistas fueron el motivo de ese trabajo. Y había una hermandad tan grande con todo esto que yo necesitaba trasladarlo al directo y cerrar un capítulo, que no digo que nunca haré más versiones, pero no sé si lo haría más en discos. Nunca digas nunca. [Risas].

 

Lenine me dijo “Pablo, Richard Bona africanizaba todo, y los latinos deberían latinizar todo”… y si te lo dice un capo como Lenine.

 

ECAV: En este disco hay unas sonoridades de samba… de candombe… en fin, quiero decir que hay algunas referencias musicales del otro lado del charco… ¿por qué este aire que sopla que las velas del barco de Fronteras?

PS: Me quedó la rabia porque hay un momento como de decir… yo al final yo soy uruguayo, vengo del Río de la plata, y a medida que me voy haciendo mayor no me quiero alejar de las raíces. Así que al al final dije “que le den por el culo a la pose”. Yo no me quiero alejar de la raíz. El disco es que le den por el culo a la pose. Fuera poses: amo la raíz. Porque es realmente lo que soy. De niño me pintaba la cara como un murguero en Uruguay y salía a tocar tambores en carnaval, incluso ahora estoy componiendo chirigotas del carnaval de Cádiz, y yo que tocaba candombe me digo porqué tengo que estar haciendo algo por experimentar… yo no soy Björk. Yo hago música de raíz. Y entonces unifiqué todas las raíces que más me gustan_ la samba brasileña, la samba criolla, la bossa, el pop, el candombe… lo uní todo porque dije voy a latinizar. Y esto viene de un día hablando con Lenine que me dijo “Pablo, Richard Bona africanizaba todo, y los latinos deberían latinizar todo”… y si te lo dice un capo como Lenine.

 

ECAV: Hablando de las letras… en este género el autor siempre se expone en sus letras… tiende a desnudarse y eso le lleva a usar figuras retóricas, a hacer malabares con el lenguaje. Y en Fronteras encuentro, por ejemplo en canciones como El violinista de Sol, o la misma Fronteras, que hay un costumbrismo, un querer contar, describir y relatar sin aspavientos literarios.

PS: Últimamente estoy grabando bastante rap en mi estudio, y nunca me había interesado, pero empecé a poner la oreja y me di cuenta que lo que me gustaba de ello era el freestyle: la improvisación. Y por ejemplo en El violinista de Sol la parte final no estaba escrita, ni la parte final de Fronteras. Eso salió visceralmente. No estaba en ningún manual. Salió porque la música me lleva a ello… por la magia y la energía que había en el lugar el día de la grabación… lo que se creó en el estudio de Malasaña con un público de 50 o 60 personas, y que se escucha en la grabación que hizo Ricardo Escasi del Castillo. Ricardo, que es un productor muy importante que estuvo con Tequila o con Los Rodríguez, y que es un buen amigo, de manera altruista me dijo “esto hay que grabarlo tío, esto es la hostia”, e hizo la grabación de manera desinteresada porque le gustaba mi proyecto. A Pedro, el percusionista, le dije “no tienes que tocar todo con los arreglos” ya que yo quería que pasara algo mágico… no lo hice premeditado… eso salió así. Incluso hubo un drama muy grande porque a última hora faltó la persona que iba a hacer la grabación en vídeo, y aunque hay grabaciones de la gente con sus móviles -porque yo les pedí que grabaran – no he hecho ningún collage porque pensé “que se haga la música”.

 

ECAV: ¿De dónde sale a puesta en escena a guitarra y percusión junto con Pedro? ¿Es un formato preparado para Fronteras y venía ya de antes?

PS: Esto sale porque yo tuve un grupo que se llamaba Batida sonora con músicos de Lavapiés, y hubo un momento que Pedro se metió al grupo. Y entonces de tocar con él ya me llevó de lleno a tocar así en Fronteras. El inicio de la raíz de esto viene por un transfondo que es Batida sonora.

ECAV: ¿Lo que escuchamos en Fronteras es tal como se grabó? ¿O se quedó algún tema fuera de la mezcla final?

PS: Quedó una canción fuera que subiré por youtube para que la gente la escuche.

 

ECAV: ¿Y en cuanto a grabación? ¿Hubo algo retocado en estudio posteriormente al concierto?

PS: Sí, no regrabamos nada ni repetimos ninguna toma. Lo único que hicimos fue mezclarlo con una mesa analógica de los años setenta y por eso el disco tiene un sonido tan bonito.

 

ECAV: Me sorprende la primera canción, que es instrumental, Botero, y me sorprende que sea el single elegido para presentar el álbum en los medios y el videoclip tan bonito que hay en la playa de Botero.

PS: ¿Viste que loco? [risas]. Te explico el disco en verdad. La portada es la playa del Botero. Yo tengo una casa en Barbate y allá conocí a Nono García con el que descubrí esa playa. Una playa que no hay nadie… que es mística porque incluso en pleno verano te la puedes encontrar con 10 personas… y, bueno, sentí tal conexión con ese lugar que cuando estaba en la composición de ese tema, Botero, que lo venía trabajando, lo terminé en esa playa una noche que me quedé en una cueva con mi guitarra y una grabadora zoom… y allí la terminé… aunque al final la grabación no quedó porque tenía mucho eco la cueva y se colaba el sonido del mar. El tema realmente para mí es que Botero es la inspiración que me dio para profundizar en la frontera porque yo veía Marruecos al frente desde la playa; por eso en la foto de la portada aparece el reflejo de la frontera con África que dice Alma y sudor. Que Alma y sudor es otra letra que habla de los esclavos africanos que vinieron a Uruguay con el candombe. Todo tiene un entramado. Hay una base, hay un parte caótica también, pero hay una base de unión de las cosas. No es el típico disco que dices está cincelado pero sí que hay una unión. Y Botero lo elegí porque.. ¿por qué no puede ser una pieza instrumental el single de un disco?

 

ECAV: Por cierto que el videoclip de Botero es precioso…

PS: Sí, es una pieza muy cinematográfica. Además, yo quería en ese vídeo mostrar a través de la danza, en una canción instrumental muy lenta, lo que yo vivía y lo que yo sentía en la playa. Es un poco experimental ya que es una canción instrumental a lo Tonino Horta.

 

ECAV: Y siguiendo con Botero decirte que a mí me parece un disco redondo porque los coros de Botero se podrían enganchar con los coros finales de Fronteras…y así el disco igual que se cierra se vuelve a abrir.

PS: El cierre final lo dejé con Fronteras porque el track once, Alma y sudor quedó relegado al penúltimo corte, ya que al final de ese tema, de Alma y sudor, se escucha al artista Fernando Montero, que es el artista que estuvo pintando un cuadro durante toda la grabación, que grita “¡Fronteras!” porque estaba cerrando la obra de arte… que pintó un cuadro que hablaba de las fronteras con el espacio y el universo… Cuadro que se perdió. Quedó en el estudio de Ricardo y no sé si lo fue a buscar él… quedará como la obra maldita de Van Gogh. [risas].

 

ECAV: Y siguiendo hablando de las canciones y su musicalidad, me gusta el segundo tema del disco, El violinista de Sol, que, después de Botero, con su corte de jazz va introduciendo la musicalidad tan diversa del álbum de la que hablábamos antes.

PS: Cierto. Y hay otra cosa interesante, que me ha dicho bastante gente, y es que es un disco que no aburre porque aunque sea a guitarra y percusión hay muchas tonalidades, hay muchos estilos. Si hubiera sido un disco solo a guitarra y voz, por ejemplo yo tengo un disco a guitarra y voz que se llama Las ideas del aire y fue grabado en el Estudio Brasil de Madrid pero es una cosa folk… es otro concepto… pero esto (Fronteras) es raíz y la percusión distrae. Pedro (el percusionista) es un tipo grande, tiene unas manos así [Pablo hace un gesto indicando que las manos de Pedro tienen un tamaño muy grande], y toca que no veas. Eso es lo loco porque un percusionista que tiene la partitura toca más estricto pero la percusión de Fronteras es visceral.

 

ECAV: De preguntarte por una canción a la que tengas especial cariño con respecto al gran cariño que las tendrás a todas… ¿Con cuál te quedarías?

PS: De primeras la que me viene a la mente es El violinista de Sol porque es un tema que lo había dejado olvidado y lo rescató mi hijo Diego. Un día me dijo “papá, ¿porqué ese tema no lo tocas más?”… y yo me había olvidado y de repente vuelve. Le enseñé la canción a algunos amigos y por ejemplo, Pedro Moreno. que es un músico brasileño de bossa, me dijo que era un temazo. Y esa canción la escribí hace ya bastante tiempo. Se la compuse a un músico callejero que tocaba música clásica en el metro, tocaba por los vagones y su mujer vendía a la vez estampitas, y era una situación muy curiosa. Una vez lo grabé (el tema El violinista de Sol) en un CD y se lo regalé. No sé qué habrá sido de ese músico. Pero ese tema lo tenía ahí e incluso, en eso que hablaba antes del freestyle, yo me dejo llevar al cantarlo y digo la ex estación de Vodafone Sol porque pensé “que le den por el culo a las multinacionales y a las marcas porque ese violinista sigue haciendo música pura”. Y eso es lo que yo quiero comunicar con fronteras, esa frontera del amor a la música y al arte, el amor más allá de todo… hoy en día el arte es un supermercado de impulsos express… entonces el amor a la música y es lo que yo creo que voy a hacer hasta el final de mis días: el amor a la música.

 

Las fronteras son no respetar y no vender tu alma a la maquinaria diabólica del marketing de la industria

 

ECAV: Dice una frase, que antes citabas, del último tema: “Las nubes no tiene que respetar fronteras”. ¿Qué no tiene que respetar Pablo para seguir haciendo música?

PS: Las etiquetas. Todo lo que sea encajar hace daño. El arte está más allá del marketing. Las fronteras son no respetar y no vender tu alma a la maquinaria diabólica del marketing de la industria… tanto de la música como de cualquier industria. Como el tipo que tiene una panadería que no quiere hacer panes congelados sino panes artesanos. Panes auténticos. Ahí está esa frontera de la querencia. Lo auténtico. Para mí lo más importante es lo auténtico y eso es lo que voy a seguir buscando y lo que en Fronteras he querido reflejar.

 

Se puede escuchar el álbum Fronteras aquí: https://pablosciuto.bandcamp.com/album/fronteras

 

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